Ingredientes
Equipo
Method
- Precalienta el horno a 400°F (200°C) y forra una bandeja de horno con papel pergamino.
- En un tazón grande, combina el pollo molido, el queso ricotta, el parmesano, el huevo, el pan rallado, el ajo, la sal y la pimienta. Mezcla bien hasta que todos los ingredientes estén integrados.
- Forma pequeñas albóndigas con la mezcla y colócalas en la bandeja de horno, dejando espacio entre ellas.
- Horna las albóndigas durante 15-18 minutos, o hasta que estén doradas y cocidas por dentro.
- Mientras las albóndigas se hornean, derrite la mantequilla en una sartén a fuego medio, añade el ajo y cocina hasta que esté fragante.
- Añade las espinacas y cocina hasta que estén marchitas. Incorpora la crema espesa y el queso parmesano, revolviendo hasta obtener una salsa suave.
- Añade las albóndigas cocidas a la sartén con la salsa y revuelve para cubrirlas completamente. Sirve caliente.
Notas
Asegúrate de que las albóndigas estén bien formadas para que se cocinen de manera uniforme. Si la salsa Alfredo está muy espesa, añade un poco de leche para lograr la consistencia deseada. Decora con hierbas frescas como perejil o albahaca para un toque de color y sabor. Las albóndigas se conservan en el refrigerador durante 3-4 días y se pueden congelar por hasta 3 meses.
