Asegúrate de limpiar bien todos los materiales.
Prepara la mezcla dulce mezclando una parte de azúcar con cuatro partes de agua.
Coloca la esponja en el centro del plato y vierte la mezcla de azúcar sobre ella.
Decora con flores frescas o artificiales alrededor del plato.
Cuelga el alimentador en un árbol o cerca de una ventana.
Mantén el alimentador limpio cambiando el néctar cada dos o tres días.
Este proyecto es ideal para hacer con niños, ya que fomenta el amor por la naturaleza.
Cambia el néctar cada pocos días para mantener las visitas de las mariposas.
Usa colores vivos en las flores para atraer más mariposas.
Si no tienes todos los materiales, sé creativo y utiliza lo que tengas en casa.