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Notas
Si no tienes échalotes, utiliza una cebolla pequeña. Para un sabor más auténtico, reemplaza el agua o caldo por vino blanco. La crema espesa da un resultado más untuoso, pero la líquida también funciona. Almacena cualquier sobrante de salsa para usar en otras preparaciones, como sopas o risottos. ¡Disfruta descubriendo nuevos sabores!
