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Notas
Asegúrate de comprar mejillones frescos el día de la cocción. Si no tienes vino blanco, se puede reemplazar por caldo de pescado o agua. Para una variante más cremosa, agrega un poco de nata al final de la preparación de la salsa. Si te sobran mejillones, guárdalos sin concha en el caldo, consumiéndolos en 24 horas. Puedes utilizarlos en tortillas o pastas.
