Ingredientes
Equipo
Method
- Lava bien las patatas y córtalas en rodajas finas, sin pelarlas si prefieres un toque rústico. Cocina las rodajas en agua hirviendo con sal durante 5 minutos. Escúrrelas bien.
- Calienta un poco de aceite en una sartén y sofríe la cebolla hasta que esté transparente. Agrega el ajo al final para que no se queme.
- En un molde previamente engrasado, alterna capas de patatas, cebolla y queso. Vierte la crema de leche sobre todo el conjunto y sazona con sal y pimienta.
Notas
Si quieres una versión más ligera, sustituye la crema de leche por leche evaporada. Puedes añadir una pizca de nuez moscada a la crema para un sabor extra. Esta tarta se puede guardar en el refrigerador hasta por tres días y se recalienta mejor en el horno. También puedes congelarla en porciones individuales. ¡Asegúrate de usar un buen queso que se derrita bien y disfruta cada bocado!
