¿Alguna vez has querido preparar algo delicioso pero sin complicarte demasiado la vida? Pues déjame contarte una historia. Una tarde, con el refrigerador casi vacío y un par de invitados sorpresa en casa, me topé con una receta que cambió mi forma de cocinar: el Clafoutis de espinacas y feta sin masa. Lo mejor fue ver cómo mis amigos se chupaban los dedos mientras repetían «Esto tiene que ser difícil de hacer». ¡Ja! Si supieran lo fácil que es… Hoy te cuento todo sobre este platillo mágico que enamora a cualquiera.
Un poco de historia detrás del clafoutis
Los clafoutis son originarios de Francia, específicamente de la región de Limousin. Tradicionalmente, se preparan con frutas como cerezas, pero con el tiempo, los chefs han jugado con ingredientes salados para crear versiones más versátiles. Este Clafoutis de espinacas y feta sin masa es uno de esos experimentos que funcionaron tan bien que ahora es un clásico moderno. ¿Qué son los clafoutis? Son especies de tartas horneadas donde la base puede variar entre dulce o salada, dependiendo de tu creatividad.
¿Por qué amarás esta receta?
Primero, no necesitas ser un chef experto para lograrlo. Segundo, es ligero, cremoso y lleno de sabor gracias a las espinacas frescas y el queso feta. Además, al no llevar masa, es ideal si quieres algo rápido y sin complicaciones. Y por último, puedes adaptarlo según tus gustos o lo que tengas en casa. ¡Es prácticamente infalible!
Ocasiones perfectas para preparar este clafoutis
Este platillo es ideal para cenas ligeras, brunches elegantes o incluso como entrada en una comida especial. También funciona de maravilla cuando tienes invitados vegetarianos o quieres impresionar sin pasar horas en la cocina. Créeme, nadie olvidará este plato.
Ingredientes
- 250 g de espinacas frescas
- 150 g de queso feta
- 4 huevos grandes
- 250 ml de crema de leche
- 50 ml de leche entera
- 30 g de harina
- Sal y pimienta al gusto
- Nuez moscada (opcional)
Opciones de sustitución
Si no tienes queso feta, puedes usar ricotta o queso de cabra. Ambos tienen sabores suaves pero distintivos que combinan muy bien con las espinacas. Para los intolerantes a la lactosa, prueba una crema vegetal y ajusta la cantidad de sal. ¿Qué queso reemplaza al feta? Cualquier queso salado y desmenuzable servirá, siempre y cuando tenga personalidad.
Preparación
Paso 1: Prepara las espinacas
Lava bien las espinacas y sécalas con cuidado. En una sartén grande, saltea las hojas con un chorrito de aceite de oliva hasta que estén tiernas. No las cocines demasiado; deben mantener un color verde vibrante. Escúrrelas bien para eliminar el exceso de líquido. Pro tip: Usa un colador para exprimir las espinacas y evitar que el clafoutis quede aguado.
Paso 2: Mezcla los ingredientes líquidos
En un tazón grande, bate los huevos junto con la crema de leche y la leche. Añade la harina poco a poco mientras sigues mezclando para evitar grumos. Sazona con sal, pimienta y una pizca de nuez moscada si te gusta ese toque especial. La mezcla debe tener una textura suave y homogénea, como un beso de bienvenida.
Paso 3: Incorpora los sólidos
Agrega las espinacas previamente salteadas y el queso feta desmenuzado a la mezcla líquida. Revuelve suavemente para integrar todos los ingredientes. Aquí es donde el aroma empieza a conquistar tu cocina. Chef’s tip: Si quieres darle un toque dorado, añade un poco de queso parmesano rallado antes de hornear.
Paso 4: Hornea el clafoutis
Vierta la mezcla en un molde engrasado o forrado con papel pergamino. Hornea a 180°C durante unos 30-35 minutos o hasta que esté dorado y firme al tacto. Cuando lo saques del horno, deja que repose unos minutos antes de servir. El vapor que sale es pura magia culinaria.
Tiempos de preparación
- Tiempo de preparación: 15 minutos
- Tiempo de cocción: 35 minutos
- Tiempo de reposo: 5 minutos
- Tiempo total: 55 minutos
El secreto del chef
Para que el clafoutis quede aún más cremoso, usa crema de leche espesa y asegúrate de que los huevos estén a temperatura ambiente antes de batirlos. Esto ayuda a que todos los ingredientes se integren mejor.
Dato curioso
Las espinacas son conocidas por su alto contenido de hierro, pero también contienen oxalatos que pueden reducir su absorción. Combinarlas con alimentos ricos en vitamina C, como un chorrito de limón, mejora su biodisponibilidad. ¡Ciencia en la cocina!
Equipo necesario
- Sartén antiadherente
- Molde para horno
- Tazón grande para mezclar
- Batidor manual o eléctrico
- Espátula de silicona
Cómo almacenar el clafoutis
Si sobra un poco (¡cosa rara!), guárdalo en un recipiente hermético en el refrigerador. Dura hasta tres días, aunque dudo que resista tanto tiempo. Para calentarlo, usa el microondas o el horno a baja temperatura para que recupere su textura original. Nunca congelen este tipo de platillos, ya que pierden calidad. Si planeas prepararlo con anticipación, hornea solo hasta el punto justo antes de servir para disfrutarlo al máximo.
Consejos y recomendaciones
No temas experimentar con otros quesos o verduras. Las acelgas o las espinacas baby también funcionan muy bien. Además, si quieres un toque crujiente, espolvorea pan rallado antes de hornear. Otro truco: Usa moldes individuales para porciones más pequeñas y elegantes.
Ideas de presentación
- Decora con hojas frescas de rúcula.
- Acompaña con una ensalada mixta.
- Sirve en moldes individuales para una presentación sofisticada.
Recetas alternativas más saludables
Variante 1: Reemplaza la crema de leche por yogur griego bajo en grasa.
Variante 2: Usa harina integral en lugar de harina blanca.
Variante 3: Agrega champiñones salteados para un toque umami.
Variante 4: Cambia el queso feta por tofu desmenuzado para una versión vegana.
Variante 5: Incorpora espinacas baby para una textura más delicada.
Variante 6: Añade tomates cherry cortados por la mitad para un contraste dulce.
Errores comunes a evitar
Error 1: Usar espinacas mal escurridas
Si no eliminas el exceso de agua de las espinacas, el clafoutis quedará aguado y perderá su textura ideal. Pro tip: Exprime las espinacas con las manos o usa un colador para secarlas bien.
Error 2: Sobrecocinarlo
Hornearlo demasiado tiempo puede hacer que se seque. Vigila el horno después de los 30 minutos y retíralo apenas esté dorado y firme al tacto.
Error 3: Saltarse la nuez moscada
Aunque es opcional, la nuez moscada potencia los sabores. No temas usarla; solo una pizca hace toda la diferencia.
Preguntas frecuentes
¿Qué son los clafoutis?
Los clafoutis son preparaciones francesas tradicionalmente dulces, pero hoy en día también existen versiones saladas. Consisten en una base líquida horneada que envuelve ingredientes como frutas o vegetales.
¿Qué queso reemplaza al feta?
El queso ricotta o queso de cabra son excelentes alternativas. Ambos tienen sabores únicos que complementan las espinacas.
¿Puedo hacerlo sin horno?
Desafortunadamente, el horno es clave para lograr la textura perfecta. Sin embargo, algunos intentos con sartenes tapadas han dado resultados interesantes.
¿Es posible hacerlo vegano?
¡Claro que sí! Usa leche vegetal, yogur de soja y tofu desmenuzado en lugar de queso feta.
¿Cuánto tiempo dura en el refrigerador?
El clafoutis puede durar hasta tres días si está bien guardado en un recipiente hermético.
¿Se puede congelar?
No se recomienda congelarlo, ya que la textura cambia considerablemente al descongelar.
¿Qué puedo servir como acompañamiento?
Una ensalada fresca o rodajas de pan tostado son opciones ideales para acompañar este plato.
¿Es apto para niños?
¡Por supuesto! Es un plato nutritivo y delicioso que encantará a los pequeños, especialmente si les gusta el queso.
¿Qué pasa si no tengo crema de leche?
Puedes sustituirla por leche evaporada o yogur natural espeso.
¿Debo usar espinacas frescas o congeladas?
Las espinacas frescas son mejores porque conservan mejor su textura y sabor. Las congeladas pueden hacer que el clafoutis quede más aguado.
Y ahí lo tienes: un platillo simple, elegante y delicioso que seguramente se convertirá en uno de tus favoritos. Prueba esta receta de Clafoutis de espinacas y feta sin masa, y verás cómo conquistas paladares sin complicarte la vida. ¡Buen provecho!

Equipo
- Sartén antiadherente
- Tazón grande para mezclar
- Batidor manual o eléctrico
- Molde para horno
- Espátula de silicona
Ingredientes
- 250 g espinacas frescas
- 150 g queso feta
- 4 huevos grandes
- 250 ml crema de leche
- 50 ml leche entera
- 30 g harina
- q.s. sal al gusto
- q.s. pimienta al gusto
- q.s. nuez moscada opcional
Instrucciones
- Lava bien las espinacas y sécalas. Saltea las hojas en una sartén con aceite de oliva hasta que estén tiernas, escúrrelas bien.
- En un tazón, bate los huevos con la crema de leche y la leche. Añade la harina poco a poco mientras mezclas para evitar grumos, sazona con sal, pimienta y nuez moscada.
- Incorpora las espinacas salteadas y el queso feta desmenuzado a la mezcla. Revuelve suavemente.
- Vierte la mezcla en un molde engrasado y hornea a 180°C durante 30-35 minutos o hasta que esté dorado y firme. Deja reposar unos minutos antes de servir.


