Pasta Cremosa Ajo Carne: Receta Fácil y Sabrosa

Pasta Cremosa Ajo Carne

Pasta Cremosa Ajo Carne: Un Abrazo en un Plato

¿Hay algo mejor que el aroma a ajo y mantequilla dorándose en la sartén? Te cuento, este plato nació un viernes lluvioso, cuando la despensa gritaba «confort» y la nevera tenía un poco de todo. Junté carne, un poco de chorizo italiano que sobraba, y esa espinaca congelada que siempre salva el día. El resultado fue tan increíble, tan lleno de sabor y cremosidad, que ahora es el pedido oficial de mis hijos cada vez que quieren celebrar algo. Esta pasta cremosa ajo carne no es solo una receta, es el truco secreto para reunir a todos alrededor de la mesa con sonrisas.

De la Cocina de la Abuela a Tu Mesa: Una Fusión Sabrosa

La pasta con salsa cremosa tiene raíces profundas en la cocina italiana, pero como buena amante de los sabores intensos, ¡me encanta darle un giro! Esta versión es un homenaje moderno a esas salsas blancas de la nonna, pero con la potencia del ajo tostado, la carnosidad del beef y ese toque picante del chorizo italiano. Es la prueba de que las mejores recetas a menudo surgen mezclando lo tradicional con lo que tienes a mano, creando algo completamente nuevo y delicioso.

¿Por Qué Te Va a Encantar Esta Receta de Pasta Cremosa?

¡Porque lo tiene todo! Es el plato reconfortante definitivo. Primero, es infaliblemente delicioso: la combinación de quesos, la salsa de ajo con mantequilla y las dos carnes es simplemente ganadora. Segundo, aunque parece un festín de restaurante, es sorprendentemente fácil de hacer en casa. Y tercero, es un plato completo en un solo bol: tienes proteína, verdura, carbohidrato y una salsa que lo une todo mágicamente. Esa espinaca que se mezcla ahí es mi pequeña trampa para añadir un toque de verde sin que nadie proteste.

Ocasiones Perfectas Para Esta Pasta con Carne y Chorizo

Este es mi plato «comodín» para casi cualquier evento. Es ideal para una cena familiar entre semana que se sienta especial, perfecto para recibir a amigos sin pasar horas en la cocina, y un éxito garantizado en reuniones informales o potlucks. También es mi solución para cuando necesito llevar algo sustancioso a alguien (¡un plato de comida casera cura cualquier mal día!). Rinde mucho y sabe incluso mejor al día siguiente.

Ingredientes Para Tu Pasta Cremosa Ajo Carne

Reúne estos ingredientes para crear magia. Verás que muchos son básicos de despensa:

  1. 1 libra de pasta moño (farfalle)
  2. 1 libra de carne molida de res
  3. 1 libra de chorizo italiano, sin tripa
  4. 1 cebolla grande, picada
  5. 4 dientes de ajo, picados finamente
  6. 10 onzas de espinaca congelada, descongelada y bien escurrida
  7. 4 cucharadas de mantequilla
  8. 1/4 taza de harina de trigo común
  9. 3 tazas de leche
  10. 1 taza de caldo de pollo
  11. 1 taza de crema de leche pesada
  12. 1 taza de queso Parmesano rallado
  13. 1 taza de queso mozzarella rallado
  14. 2 cucharadas de condimento Cajún
  15. 1 cucharada de condimento italiano
  16. 1 cucharadita de pimentón ahumado
  17. Sal y pimienta al gusto
  18. 2 cucharadas de aceite de oliva

Sustituciones Para Personalizar Tu Plato

¿Te falta algo? ¡No hay problema! La cocina es flexibilidad.

  • Pasta: Usa cualquier pasta con forma que atrape la salsa: penne, conchas o fusilli.
  • Carne: Solo usa carne de res o solo chorizo. También funciona bien con carne molida de pavo.
  • Espinaca: Puedes usar espinaca fresca baby (unos 5-6 puñados grandes) y saltearla hasta que se marchite.
  • Quesos: Cambia la mozzarella por queso Monterey Jack o provolone. Si no tienes crema pesada, usa leche evaporada para una versión un poco más ligera.
  • Especias: Sin condimento Cajún, usa 1 cucharadita de pimentón, otra de ajo en polvo y un poco de orégano.

Preparación Paso a Paso de la Pasta Cremosa

Sigue estos pasos y el éxito está garantizado. ¡Ponte el delantal y disfruta el proceso!

Paso 1: Cocinar la Pasta

Llena una olla grande con agua y añade un buen puñado de sal. Cuando hierva a borbotones, echa la pasta moño. Cocínala según las instrucciones del paquete, pero buscando ese punto perfecto «al dente». Debe estar cocida pero con un ligero mordisco. Una vez lista, escúrrela bien en un colador. No la enjuagues, ¡ese almidón superficial ayuda a que la salsa se adhiera mejor! Déjala esperando mientras preparas el resto.

Paso 2: Dorar las Carnes

Calienta el aceite de oliva en una sartén grande y honda a fuego medio-alto. Agrega la carne molida y el chorizo (sin la tripa, recuerda aplastarlo con un tenedor al echarlo). Cocina rompiendo la carne con una espátula hasta que ya no queden partes rosadas. Verás cómo el chorizo suelta sus jugos y especias, llenando la cocina de un aroma increíble. Una vez dorada, drena el exceso de grasa si es mucha, pero deja un poco para dar sabor a los siguientes ingredientes.

Paso 3: Sofreír las Verduras

En la misma sartén con las carnes, añade la cebolla picada. Revuelve y cocina por unos 4-5 minutos, hasta que se vuelva tierna y translúcida. ¡Ahora llega la estrella! Agrega el ajo picado y remueve. En apenas un minuto, ese aroma intenso y dulce se liberará. Luego, incorpora la espinaca ya escurrida y bien prensada (¡importante que no suelte agua!). Mezcla todo por un par de minutos hasta que la espinaca se caliente completamente. Aparta esta mezcla del fuego.

Pro tip: Para escurrir bien la espinaca congelada, descongélala y luego exprímela con las manos formando una bola, o métela en un paño de cocina limpio y retuérzelo con fuerza.

Paso 4: Crear la Salsa Bechamel con Sabor

En una cacerola mediana, derrite la mantequilla a fuego medio. Cuando burbujee, añade la harina de golpe y bate rápidamente con un batidor de varillas. Cocina esta mezcla (roux) por 1-2 minutos, solo hasta que huela a nuez tostada, pero sin que se queme. Luego, vierte la leche y el caldo de pollo poco a poco, batiendo sin parar para evitar grumos. Deja que hierva suavemente y espese durante 5-7 minutos, moviendo de vez en cuando. Verás cómo pasa de líquida a tener una textura sedosa y que cubre el dorso de una cuchara.

Paso 5: Hacerla Cremosa y Quedosa

Es el momento mágico. Vierte la crema pesada en la salsa. Luego, agrega los quesos Parmesano y mozzarella, el condimento Cajún, el italiano y el pimentón ahumado. Remueve con suavidad con una cuchara de madera. Observa cómo los quesos se funden lentamente, transformando la salsa en una capa aterciopelada, cremosa y de un color dorado precioso. Prueba y rectifica con sal y pimienta. ¡La salsa ya está lista para unir todo!

Paso 6: La Gran Unión

Vuelve a llevar la salsa a fuego bajo si se ha enfriado. Agrega la pasta cocida y escurrida, y toda la mezcla de carne y verduras que tenías apartada. Con cuidado, usando dos utensilios, mezcla y envuelve todos los ingredientes hasta que cada pieza de pasta, cada trozo de carne y cada hoja de espinaca estén brillantes y cubiertos por esa gloriosa salsa cremosa de ajo. Deja que todo se caliente junto por un minuto más, para que los sabores se casen perfectamente.

Paso 7: Servir y Disfrutar

¡Llegó la mejor parte! Sirve esta maravilla bien caliente en platos hondos. Para el toque final, espolvorea un poco más de Parmesano rallado por encima o un toque de perejil fresco picado para un contraste de color. El contraste entre la pasta tierna, la carne sabrosa, la espinaca y esa salsa que lo abraza todo es simplemente divino.

Secreto del chef: Para un toque final espectacular, transfiere la pasta a una bandeja para horno resistente, espolvorea con un poco más de queso y gratínala bajo el broiler por 2-3 minutos hasta que quede burbujeante y dorada por arriba.

Tiempos de Preparación

Prepárate para una experiencia culinaria rápida y satisfactoria.

  • Tiempo de preparación: 15 minutos
  • Tiempo de cocción: 25-30 minutos
  • Tiempo total: 40-45 minutos
  • Porciones: 6 personas generosas
  • Aproximadamente: 750 calorías por porción

Un Secreto Para una Salsa Impecable

El verdadero truco para que la salsa no se corte o quede granulosa está en la temperatura. Cuando añadas los quesos, asegúrate de que la salsa esté caliente, pero no hirviendo violentamente. Un fuego medio-bajo es tu mejor amigo. Agrega el queso rallado (no en bloque) y remueve constantemente hasta que se integre. Si la salsa hierve fuerte después de añadir los lácteos, puede separarse. Calma y paciencia son la clave para esa cremosidad perfecta.

Un Dato Curioso: El Poder del Ajo

¿Sabías que dejar reposar el ajo picado por 10 minutos antes de cocinarlo puede aumentar sus beneficios? Al cortarlo, se activa una enzima que forma alicina, un compuesto con propiedades interesantes. Además, en la cocina, ese reposo permite que el sabor se desarrolle de manera más compleja. No es solo un mito, ¡pruébalo la próxima vez! Por supuesto, en esta receta lo cocinamos rápido, pero el dato es fascinante.

Equipo Necesario en Tu Cocina

No necesitas nada extravagante, solo lo básico que probablemente ya tienes:

  • Olla grande para cocinar la pasta.
  • Sartén grande y honda o una cacerola ancha (idealmente de fondo grueso).
  • Cacerola mediana para la salsa.
  • Colador para escurrir la pasta y la espinaca.
  • Batidor de varillas (esencial para la salsa sin grumos).
  • Espátula o cuchara de madera para mezclar.
  • Tablita y cuchillo para picar.

¿Cómo Guardar y Recongelar las Sobras?

Guarda cualquier sobra en un recipiente hermético y mételo en la nevera. Te durará perfectamente hasta 3-4 días. La pasta absorbe la salsa con el tiempo, así que cuando la recalientes, añade una pequeña cucharada de leche o caldo mientras la calientas en una sartén a fuego bajo, revolviendo suavemente. Verás cómo recupera su textura cremosa casi como recién hecha.

También puedes congelar este plato. Una vez que se enfríe por completo, divídelo en porciones en recipientes o bolsas para congelar. Te durará hasta 2 meses. Para descongelar, lo mejor es pasarlo a la nevera la noche anterior. Luego, recaliéntalo en una cazuela a fuego lento, añadiendo un poco de líquido (caldo o leche) para ayudar a que la salsa vuelva a su estado original.

Un consejo importante: si has usado espinaca fresca en lugar de congelada, el resultado tras congelar y descongelar puede ser un poco más aguado, ya que las verduras de hoja verde sueltan más agua al romperse sus células con el hielo. Por eso, para platos que planeas congelar, la espinaca congelada previamente es una mejor opción por su textura ya tratada.

Consejos y Recomendaciones de Última Hora

  • No subestimes la sal del agua de la pasta. Debe saber a mar suave. Es la única oportunidad de sazonar la pasta por dentro.
  • Si te gusta más picante, añade un poco de hojuelas de chile rojo triturado junto con las especias.
  • Prueba la salsa siempre antes de mezclarlo todo. Ajusta la sal, la pimienta o las especias a tu gusto personal.
  • Si la salsa te queda muy espesa, dilúyela con un chorrito más de caldo o leche. Si queda muy líquida, cocínala un par de minutos más a fuego lento para que evapore y espese.

Ideas Para Presentar Tu Creación

¡Comer con los ojos primero! Sirve esta pasta en platos blancos para que los colores resalten. Espolvorea con perejil o albahaca fresca picada y un poco de ralladura de limón para un toque de frescura. Puedes añadir unos piñones tostados por encima para dar un crujido delicioso. Otra idea bonita es servirla en la mesa directamente en la sartén (si es presentable), para un ambiente más familiar y cálido.

Versiones Más Ligeras y Variaciones

¿Quieres cambiar este plato de pasta cremosa con carne? Aquí tienes seis ideas deliciosas:

  1. Pasta Cremosa con Pollo y Champiñones: Sustituye la carne de res y el chorizo por pechuga de pollo en trozos y champiñones laminados. Sofríe el pollo primero, luego los champiñones, y sigue la receta igual. Un clásico reconfortante.
  2. Versión con Mariscos: Cambia las carnes por camarones medianos y vieiras. Cocínalos rápidamente en la mantequilla con ajo y sácalos. Incorpóralos al final, solo para calentar, y evita que se cocinen de más. Un lujo para ocasiones especiales.
  3. Pasta Vegetariana Extra Cremosa: Omite las carnes. En su lugar, saltea calabacín en rodajas, pimientos rojos y berenjena. Añade un puñado extra de espinaca o kale. La salsa de queso hará que nadie extrañe la carne. ¡Pruébala! Es una opción riquísima.
  4. Con Tocino Ahumado: Antes de dorar la carne, cocina 6-8 tiras de tocino picado hasta que queden crujientes. Saca el tocino y usa esa grasa para cocinar la cebolla y el ajo. Esparce el tocino crujiente por encima al servir. ¡Sabor ahumado garantizado!
  5. Al Horno con Corteza Crujiente: Después de mezclar todo, transfiérelo a una fuente para horno. Cubre con una mezcla de pan rallado, perejil y queso Parmesano. Hornea a 200°C unos 15-20 minutos hasta que la parte superior esté dorada. Es espectacular para llevar a una reunión.
  6. Con Salsa de Tomate: Para un perfil diferente, agrega 1 taza de salsa de tomate o pasta de tomate junto con la crema. Obtendrás una salsa rosa o «vodka style» increíblemente rica y con un sabor más complejo. Una fusión que encanta a todos.

Si te gustan las salsas cremosas con queso, seguro que disfrutarás de otras recetas de nuestro sitio, como esta versión más rápida con espaguetis y una salsa de queso Velveeta, o esta elegante preparación con pollo en una salsa de ajo y parmesano. Para los amantes del picante, tenemos opciones como esta linguine con pollo Cajun y una salsa picante de queso y otra versión similar pero con el toque fundente del pollo Cajun cubierto de mozzarella.

Errores Comunes Que Debes Evitar

Unos pequeños detalles pueden marcar la diferencia entre una buena pasta y una pasta excepcional. Aquí te cuento los tropiezos más frecuentes.

Error 1: Enjuagar la Pasta Después de Cocerla

¡Este es un pecado capital en la cocina de pasta cremosa! Al enjuagar la pasta bajo el grifo, eliminas la fina capa de almidón que queda en su superficie. Este almidón es mágico: es el «pegamento» natural que ayuda a que la salsa cremosa se adhiera a cada moño o espiral, en lugar de escurrirse al fondo del plato. Si enjuagas, la pasta quedará resbaladiza y la salsa, por muy buena que sea, se separará. Simplemente escúrrela bien y mézclala con la salsa enseguida.

Error 2: No Escurrir Bien la Espinaca

La espinaca congelada viene cargada de agua. Si no la escurres y aprietas con fuerza, toda esa agua terminará en tu salsa. El resultado puede ser una salsa aguada, diluida y sin cuerpo, que arruina la textura cremosa por la que trabajamos. Dedica un minuto extra a exprimir bien la espinaca descongelada. Usa tus manos para formar bolas apretadas o envuélvela en un trapo de cocina limpio y retuerce con todas tus fuerzas. Tu salsa te lo agradecerá.

Error 3: Quemar el Ajo

El ajo picado se quema en un abrir y cerrar de ojos, y el sabor pasa de ser dulce y aromático a amargo y desagradable, arruinando toda la salsa. Esto sucede porque lo cocinamos a fuego demasiado alto o lo dejamos desatendido. La solución es simple: añade el ajo cuando la cebolla ya esté blanda y baja un poco el fuego. Sofríelo solo por 30 segundos a 1 minuto, justo hasta que libere su fragancia embriagadora. Luego, continúa con el siguiente paso inmediatamente.

Error 4: Dejar que la Salsa Hierva Fuerte Con El Queso

Cuando ya has añadido la crema y los quesos a la salsa, has entrado en una zona de «calor delicado». Si dejas que la mezcla vuelva a un hervor intenso, corres el riesgo de que las proteínas de la leche y el queso se separen. Esto hará que la salsa se vea grumosa, aceitosa o con gránulos, en lugar de sedosa y homogénea. Mantén siempre un fuego bajo o medio-bajo cuando estés fundiendo los quesos y removiendo. La paciencia es clave para esa cremosidad perfecta.

Un Toque de Calidad Desde el Origen

Recuerda que la calidad de tus ingredientes marca la diferencia. Empezar con carne de buena procedencia y lácteos frescos no solo mejora el sabor, sino que también es parte de una buena higiene doméstica y seguridad alimentaria. Lavarse bien las manos antes de manipular alimentos y mantener limpias las superficies son pequeños gestos que cuidan de todos en la mesa.

Explora muchas más ideas deliciosas en nuestra colección de recetas reconfortantes de pasta, risotto y lasaña, donde encontrarás inspiración para todos los días de la semana.

Preguntas Frecuentes Sobre la Pasta Cremosa

¿Puedo preparar esta pasta con anticipación?

Sí, definitivamente puedes prepararla con unas horas de anticipación. Después de mezclar todo, déjala enfriar, cúbrela y guárdala en la nevera. Cuando vayas a servir, recaliéntala en una sartén grande a fuego medio-bajo. Es probable que la pasta haya absorbido gran parte de la salsa, por lo que te recomiendo añadir un pequeño chorrito de leche o caldo (unos 50-100 ml) mientras la recalientas y la remueves. Esto ayudará a que recupere su textura cremosa y sedosa. Evita el microondas para grandes cantidades, ya que puede calentarla de forma desigual.

¿Qué puedo usar si no tengo crema de leche pesada (heavy cream)?

No te preocupes, hay varias alternativas. La mejor es la leche evaporada, que tiene un contenido graso más alto que la leche normal y aporta cremosidad sin ser tan pesada. Otra opción es hacer una mezcla de leche entera (2 tazas) con un par de cucharadas de mantequilla derretida. También podrías usar crema para batir (nata montada) si la tienes, pero no la montes. Incluso el queso crema (Philadelphia) rebajado con un poco de leche caliente puede crear una textura cremosa aceptable en un apuro.

¿La pasta se puede congelar una vez hecha?

Sí, se puede congelar, pero con ciertas consideraciones. Las salsas a base de crema y queso a veces pueden cambiar ligeramente de textura al congelarse y descongelarse, pudiendo separarse un poco. Para minimizar esto, congélala lo antes posible una vez fría, en recipientes herméticos. Para descongelar, hazlo lentamente en la nevera durante 24 horas. Al recalentar, hazlo a fuego muy lento en una cazuela y bate vigorosamente o usa una batidora de mano para emulsionar de nuevo la salsa si fuera necesario, añadiendo un chorrito de leche.

¿El chorizo italiano es muy picante? ¿Puedo usar otro?

El chorizo italiano que se encuentra comúnmente en los supermercados suele ser más aromático que picante. Su sabor viene del hinojo, el ajo y la pimienta, no del chile. Si tienes dudas, puedes usar chorizo italiano dulce (mild). Si prefieres no usarlo, puedes sustituirlo por más carne molida de res, o por salchicha de cerdo común sazonada con una pizca de hinojo molido y pimienta. La receta es muy flexible en cuanto a las carnes.

¿Cómo puedo hacer este plato menos calórico?

Hay varios ajustes para una versión más ligera. Usa carne molida magra (93% magra o más) y chorizo italiano de pavo si lo encuentras. Sustituye la crema pesada por leche evaporada desnatada o mitad leche entera, mitad caldo. Reduce la cantidad de mantequilla a 2 cucharadas y usa queso parmesano de buena calidad (tiene más sabor, así que necesitarás menos). Incrementa la cantidad de espinaca y considera añadir otras verduras como champiñones o calabacín para llenar más el plato con menos calorías.

¿Qué vino marida bien con esta pasta cremosa ajo carne?

Este es un plato contundente y sabroso, por lo que necesita un vino con cuerpo suficiente para no apagarse. Un tinto joven y afrutado como un Malbec argentino o un Primitivo italiano funciona muy bien, ya que su acidez corta la cremosidad. Si prefieres blanco, elige uno con cuerpo y cierta untuosidad, como un Chardonnay que no haya pasado por barrica (sin roble) o un Viognier. La regla de oro es: el vino debe tener más sabor que la comida para que ambos se complementen.

¿Puedo usar espinaca fresca en lugar de congelada?

¡Claro que sí! Es un excelente sustituto. Necesitarás aproximadamente 250-300 gramos de espinaca fresca baby. Lávala bien y escúrrela. En el paso 3, después de sofreír el ajo, añade las hojas frescas a la sartén (puede que tengas que hacerlo en dos tandas). Saltea removiendo constantemente hasta que todas las hojas se hayan marchitado y reducido su volumen dramáticamente (esto tarda 2-3 minutos). Luego, escúrrela brevemente en un colador si ha soltado mucho líquido antes de incorporarla al resto de la mezcla.

¿Qué pasa si mi salsa queda muy líquida?

No entres en pánico. Si tras añadir la leche y el caldo la salsa no espesa lo suficiente, deja que hierva a fuego medio sin tapa unos minutos más para que se evapore el exceso de líquido. Remueve con frecuencia para que no se pegue. Si aun así sigue líquida, puedes hacer una pequeña «masa» aparte: mezcla 1 cucharada de mantequilla derretida con 1 cucharada de harina. Bate un poco de la salsa caliente en esta pasta y luego incórpora esta mezcla a la salsa principal, cocinando 2 minutos más. Esto la espesará sin riesgo de grumos.

¿Qué es el condimento Cajún y cómo lo hago si no tengo?

El condimento Cajún es una mezcla de especias típica de Luisiana, que suele incluir pimentón, ajo en polvo, cebolla en polvo, orégano, tomillo, pimienta negra y cayena (para el picante). Si no lo tienes, puedes hacer tu propia versión rápida mezclando: 2 cucharaditas de pimentón, 1 cucharadita de ajo en polvo, 1 cucharadita de cebolla en polvo, 1/2 cucharadita de orégano seco, 1/2 cucharadita de tomillo seco, 1/2 cucharadita de pimienta negra y una pizca de cayena o pimienta de cayena al gusto. Mézclalo todo y úsalo en la receta.

¿Se puede hacer esta receta en una olla?

Sí, es posible una versión de «una sola olla» que ahorra limpieza. Primero, dora la carne y el chorizo en una olla grande y honda. Saca la carne. En la misma grasa, sofríe la cebolla, el ajo y la espinaca. Saca también y reserva todo junto. En la misma olla, haz la salsa (roux con mantequilla y harina, añade líquidos). Una vez la salsa esté cremosa y con quesos, añade la pasta crucha y suficiente agua o caldo extra para cubrirla ligeramente. Cocina la pasta dentro de la salsa, removiendo a menudo para que no se pegue. Cuando la pasta esté al dente, vuelve a incorporar la mezcla de carne y verduras, calienta y sirve.

¡Tu Próxima Cena Estrella Está Lista!

Y ahí lo tienes, el camino directo a un plato que no falla. Esta pasta cremosa ajo carne con chorizo y espinaca es más que una simple receta; es una experiencia compartida, un aroma que llena la casa de felicidad y un sabor que reconforta desde el primer bocado. No importa si es un martes cualquiera o una celebración, este plato tiene el poder de convertir una comida normal en un momento especial. Así que anímate, ponte el delantal y regálate a ti y a los tuyos este festín casero. ¡Luego me cuentas cómo te quedó! ¡A cocinar y a disfrutar!

Pasta Cremosa Ajo Carne: Receta Fácil y Sabrosa

Pasta Cremosa Ajo Carne

Descubre la receta de Pasta Cremosa Ajo Carne un plato reconfortante y fácil de hacer ideal para cenas familiares y reuniones con amigos
Tiempo de preparación: 15 minutos
Tiempo de cocción: 30 minutos
Tiempo Total: 45 minutos
Plato: Dessert
Cocina: Italien
Palabra clave: Gourmand
Servings: 6 personas
Calories: 750kcal
Cost: $20

Equipo

  • Olla grande
  • Sartén grande
  • Cacerola mediana
  • Colador

Notas

Puedes utilizar otras pastas como penne o fusilli en lugar de moño. Si te falta algún ingrediente, no dudes en sustituir; la cocina es flexible. Las sobras pueden ser almacenadas en la nevera hasta 3-4 días o pueden congelarse hasta por 2 meses. Añadir un chorrito de leche al recalentar ayudará a recuperar la cremosidad. Para una versión más ligera, utiliza carne molida magra y reduce la mantequilla y la crema.

Nutrición

Calorías: 750kcal | Carbohidratos: 70g | Proteina: 35g | Grasa: 40g | Grasa saturada: 20g | Colesterol: 120mg | Sodio: 800mg | Potasio: 800mg | Fibra: 5g | Azúcar: 6g | Vitamina A: 40IU | Vitamina C: 25mg | Calcio: 30mg | Hierro: 15mg
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