Pasta Pollo Ajo: Receta Facil y Sabrosa para Cena

Pasta Pollo Ajo

¿Alguna vez has tenido uno de esos días en los que necesitas algo reconfortante, delicioso y en la mesa en media hora? A mí me pasa más de lo que quisiera admitir. Entre el trabajo, los niños y las mil tareas, la cena puede ser un verdadero desafío. Fue en uno de esos días caóticos que nació esta receta de Pasta Pollo Ajo con queso parmesano en mi cocina. Lo que empezó como un experimento para usar lo que tenía en la nevera se convirtió en un rotundo éxito familiar. Ahora es el plato que piden mis amigos cada vez que vienen a cenar. ¡Es imposible resistirse a esa salsa cremosa de ajo y queso!

La historia de nuestro Pasta Pollo Ajo

Este plato es un maravilloso ejemplo de fusión de sabores. Toma la esencia reconfortante de la pasta italiana, le añade el toque jugoso del pollo salteado y lo une todo con una salsa cremosa inspirada en el clásico Pollo al Parmesano. No es una receta tradicional de la nonna, sino una creación moderna para cocinas con poco tiempo pero mucho amor. En mi casa, representa la solución perfecta para un miércoles cualquiera que se siente como un domingo de festín. La combinación de ajo fragante, hierbas italianas y quesos derretidos crea una magia que a todos encanta.

Por qué te va a encantar esta receta de pollo con pasta

¡Hay mil razones! Pero te doy las más importantes. Primero, es súper rápida. En 30 minutos tienes un plato principal completo. Segundo, los sabores son intensos y reconfortantes. El ajo y el parmesano son una pareja hecha en el cielo. Tercero, es muy versátil. Puedes cambiar el tipo de pasta o el queso. Y por último, ¡a los niños les chifla! Esa salsa cremosa hace que hasta el comensal más exigente limpie el plato. Es un éxito garantizado.

Ocasiones perfectas para este plato principal

Este Pasta Pollo Ajo Parmesano es tu aliado para casi cualquier evento. Es ideal para:

  • Cenas entre semana: Cuando necesitas algo sustancioso sin pasar horas en la cocina.
  • Reunión informal con amigos: Haz una gran sartén y sírvela en el centro de la mesa. ¡Conversación y buena comida garantizadas!
  • Preparar comida para varios días: Se conserva muy bien, así que puedes cocinar el lunes y disfrutar el martes.
  • Cuando tienes invitados imprevistos: Con ingredientes básicos, puedes sacar un plato impresionante de la manga.

Ingredientes para la Pasta con Pollo al Ajo y Parmesano

Revisa tu alacena. Seguro ya tienes muchos de estos ingredientes básicos para preparar esta pasta cremosa con pollo.

  1. 2 tazas de pasta penne cruda
  2. 2 cucharadas de aceite de oliva
  3. 1 libra (aprox. 450g) de pechugas de pollo sin hueso ni piel, en trozos
  4. 4 dientes de ajo, picados finamente
  5. 1 cucharadita de hierbas italianas
  6. 1/2 cucharadita de sal
  7. 1/4 cucharadita de pimienta negra molida
  8. 1 taza de salsa marinara
  9. 1/2 taza de caldo de pollo
  10. 1 taza de queso mozzarella rallado
  11. 1/2 taza de queso parmesano rallado
  12. 1/4 taza de albahaca o perejil fresco picado (opcional, para decorar)

¿No tienes un ingrediente? Aquí tienes sustitutos

¡No te preocupes! La cocina es flexible. Puedes cambiar:

  • Pasta Penne: Usa fusilli, rigatoni o cualquier pasta corta que tengas. ¡Incluso espaguetis rotos funcionan!
  • Pechuga de pollo: Muslos de pollo sin piel dan un sabor más jugoso. También puedes usar tiras de pollo ya cocidas para ahorrar tiempo.
  • Salsa Marinara: Cualquier salsa de tomate para pasta sirve. Incluso puedes usar tomate triturado natural con un poco de orégano.
  • Queso Mozzarella: Prueba con queso provolone, gouda o una mezcla de quesos para fundir.
  • Caldo de pollo: El caldo de verduras o incluso un poco de agua con una pastilla de caldo son buenos reemplazos.

Cómo hacer Pasta Pollo Ajo Parmesano: Guía paso a paso

Sigue estos pasos para un resultado perfecto. ¡Prepara tu sartén favorita y disfruta del proceso!

Paso 1: Cocinar la pasta

Llena una olla grande con agua y agrega un buen puñado de sal. Llévala a ebullición. Cuando el agua burbujee con fuerza, añade la pasta penne. Cocínala según las instrucciones del paquete para que quede al dente, con un pequeño mordisco. Mientras tanto, puedes ir preparando el pollo. Un pro tip de oro: reserva media taza del agua de la pasta antes de escurrirla. Este almidón líquido es magia pura para espesar y unir salsas más tarde.

Paso 2: Dorar el pollo sazonado

En una sartén grande o profunda, calienta el aceite de oliva a fuego medio-alto. Agrega los trozos de pollo y sazónalos generosamente con las hierbas italianas, la sal y la pimienta negra. El sonido del pollo al golpear el aceite caliente es música para un cocinero. Déjalos cocinar sin moverlos mucho durante los primeros minutos para que se doren bien. Luego, revuélvelos ocasionalmente durante 5 a 7 minutos hasta que estén cocidos por completo y tengan un color dorado tentador.

Paso 3: Añadir el ajo fragante

Reduce un poco el fuego y añade el ajo picado a la sartén con el pollo. El aroma se liberará de inmediato, llenando tu cocina con ese olor irresistible que promete un plato delicioso. Revuelve constantemente durante apenas un minuto. ¡Cuidado con quemarlo! El ajo quemado amarga. Quieres que esté fragante y de un color dorado muy claro.

Paso 4: Crear la salsa con caldo y tomate

Es el momento de unir los sabores. Vierte la salsa marinara y el caldo de pollo en la sartén. Raspa el fondo con una cuchara de madera para incorporar todos los jugos y trocitos dorados del pollo. Esto se llama «desglasar» y añade un sabor profundamente sabroso. Deja que la mezcla hierva suavemente y luego baja el fuego para que solo simbose. Déjalo así de 3 a 4 minutos. Verás cómo la salsa se espesa ligeramente y los sabores se casan a la perfección.

Paso 5: La magia cremosa del queso

Baja el fuego al mínimo. Ahora llega la parte más gratificante: agregar el queso. Espolvorea el mozzarella y el parmesano rallados sobre la salsa caliente. Remueve con paciencia y verás cómo los quesos se derriten lentamente, transformando la salsa de tomate en una sedosa, cremosa y gloriosa capa que cubrirá cada trozo de pollo y pasta. La textura debe ser homogénea y brillante.

El truco del chef: Para una salsa extra cremosa y que no se corte, apaga el fuego justo antes de añadir los quesos. El calor residual de la sartén es suficiente para derretirlos perfectamente.

Paso 6: Unir la pasta con la salsa

Añade la pasta penne ya escurrida (¡y ese agua con almidón que reservaste!) a la sartén con la salsa de pollo y queso. Con unas pinzas o una cuchara grande, mezcla todo con cuidado pero con energía, levantando desde el fondo. El objetivo es que cada pieza de pasta, cada trozo de pollo, quede totalmente abrazado por esa salsa cremosa de ajo y parmesano. Tómate tu tiempo para integrarlo todo bien.

Paso 7: Ajustar el punto de sazón

Prueba una cucharada. ¿Necesita más sal? ¿Un toque más de pimienta? Este es el momento de personalizar. Tal vez desees un toque picante con un poco de hojuelas de chile rojo. Ajusta a tu gusto. Recuerda que el queso parmesano ya es salado, así que ve con cuidado al añadir más sal.

Paso 8: El toque fresco final

Si decides usarlo, esparce la albahaca o perejil fresco picado por encima justo antes de servir. Este toque verde no solo es bonito, sino que añade una frescura maravillosa que corta la riqueza del queso. ¡Y listo! Tu Pasta con Pollo al Ajo está lista para conquistar.

Tiempos de preparación de la pasta cremosa con pollo

Este plato es el rey de la eficiencia. Lo he cronometrado mil veces.

  • Tiempo de preparación (Prep Time): 10 minutos (picar, medir, organizar).
  • Tiempo de cocción (Cook Time): 20 minutos (todo ocurre en la sartén y la olla).
  • Tiempo total (Total Time): 30 minutos, de la nevera a la mesa.
  • Porciones (Servings): 4 raciones generosas.
  • Calorías aproximadas por porción: Unas 650 kcal, usando estos ingredientes exactos.

El secreto del chef para el mejor pollo con ajo

Este es mi pequeño secreto de familia: sella el pollo en dos tandas. Si amontonas todos los trozos en la sartén a la vez, bajará mucho la temperatura y el pollo se hervirá en sus jugos en lugar de dorarse. Cocina el pollo en dos lotes. Así cada trozo tiene espacio para estar en contacto directo con la sartén caliente. El resultado es un pollo mucho más sabroso, con una textura exterior perfecta que luego absorberá mejor la salsa. ¡Haz la prueba y notarás la diferencia!

Un dato curioso sobre el ajo

El ajo no solo da sabor. Cuando lo picamos o machacamos, se libera alicina, un compuesto que le da su olor característico y tiene propiedades beneficiosas. Curiosamente, dejar reposar el ajo picado durante 10 minutos antes de cocinarlo ayuda a estabilizar este compuesto. Así que, si tienes tiempo, pica el ajo al principio de tu preparación y déjalo a un lado. ¡Estarás maximizando su sabor y sus beneficios!

Equipo de cocina necesario

No necesitas herramientas complicadas. Con esto basta:

  • Una olla grande para cocinar la pasta.
  • Una sartén grande y profunda o una cazuela ancha. Debe ser lo suficientemente grande para mezclar todo al final.
  • Un colador para escurrir la pasta.
  • Cuchillos afilados para cortar el pollo y picar el ajo y las hierbas.
  • Una cuchara de madera o espátula para remover.
  • Pinzas de cocina (muy útiles para mezclar la pasta con la salsa).

Cómo guardar y recalentar tus sobras

¿Sobró pasta? ¡Felicidades, tienes almuerzo para mañana! Deja que el plato se enfríe completamente a temperatura ambiente. Luego, guárdalo en un recipiente hermético. Puedes refrigerarlo hasta por 3-4 días.

Para recalentar, lo mejor es usar un poco de liquido. Pon las porciones en una sartén a fuego bajo-medio. Añade una cucharada o dos de caldo de pollo, leche o incluso agua. Tapa la sartén y calienta suavemente, removiendo de vez en cuando, hasta que esté caliente por completo. El microondas también funciona, pero calienta en intervalos cortos y remueve bien para evitar que la salsa se seque o separe.

¿Y congelar? Sí, puedes congelarlo hasta por un mes. Sin embargo, las salsas muy cremosas a base de queso pueden cambiar ligeramente de textura al descongelar. Si planeas congelarlo, quizá quieras añadir un poco menos de queso durante la cocción y completarlo al recalentar.

Consejos y recomendaciones para el éxito

  • No enjuagues la pasta cocida. El almidón de su superficie ayuda a que la salsa se adhiera mejor. Solo escúrrela bien.
  • Usa queso parmesano recién rallado si es posible. Tiene mucho más sabor que el que viene en polvo en bolsa.
  • Si la salsa queda muy espesa para tu gusto al añadir el queso, simplemente agrega una o dos cucharadas del agua de cocción de la pasta que reservaste. ¡Solución instantánea!
  • ¿Te gusta el picante? Añade una pizca de hojuelas de chile (chile flakes) cuando agregues el ajo.

Ideas para presentar tu Plato de Pasta Pollo Ajo

Comer con los ojos también es importante. Aquí tienes ideas para servir:

  1. Sírvela directamente de la sartén en la mesa, con la cuchara de servir. Da un ambiente muy familiar y acogedor.
  2. Usa platos hondos individuales. Coloca la pasta, espolvorea un poco más de parmesano fresco por encima y añade una hoja entera de albahaca.
  3. Acompaña con una ensalada simple de lechuga y tomate con un aliño balsámico. El contraste de temperaturas y texturas es perfecto.
  4. Para una cena especial, coloca porciones individuales en pequeños recipientes de barro y gratina por encima con un poco más de queso bajo el grill del horno por 2 minutos.

¿Quieres variar? 6 alternativas más saludables y creativas

Esta receta es una fantástica base para experimentar. Aquí tienes seis ideas deliciosas:

  1. Pasta Pollo Ajo con Espinacas: Añade dos puñados grandes de espinacas baby frescas justo después de agregar la salsa de tomate. Se marchitarán en segundos, añadiendo color y nutrientes.
  2. Versión con Crema Ligera: Sustituye la mitad de la salsa marinara por yogur griego natural sin azúcar o queso crema bajo en grasa. Obtendrás una salsa aún más cremosa con menos calorías.
  3. Pasta con Champiñones y Pollo: Saltea 200g de champiñones laminados con el pollo. Su sabor umami combina maravillosamente con el ajo y el queso. Si te gustan las setas, no te pierdas nuestra receta de Pasta Cremosa con Champiñones.
  4. Opción sin Pasta: Usa calabacín en espiral (zoodles) o espaguetis de calabaza como base. Cocínalos ligeramente en la sartén antes de mezclarlos con la salsa.
  5. Pasta con Atún Cremosa: Para un cambio de proteína, reemplaza el pollo por dos latas de atún escurridas. Es rápida, económica y muy sabrosa, como en nuestra receta de Pasta con Atún Cremosa.
  6. Pasta Pollo Ajo con Pimientos: Añade un pimiento rojo cortado en tiras finas al saltear el pollo. Aportará dulzor, color y vitamina C extra.

¿Buscas más ideas de platos contundentes? Una Lasaña Rápida de Carne es siempre un acierto para alimentar a una familia con gusto. Y si lo tuyo es el pollo en todas sus formas, nuestro clásico de Espaguetis con Pollo es otra opción infalible para tu menú semanal.

Errores comunes al hacer Pasta Pollo Ajo y cómo evitarlos

Vamos a repasar algunos tropiezos típicos. Conocerlos es la mitad de la solución para un plato perfecto.

Error 1: Cocinar el ajo demasiado tiempo

Este es el error más común. El ajo picado se quema en un abrir y cerrar de ojos. Cuando se quema, se vuelve amargo y arruina el sorde de toda la salsa. La solución es simple: añade el ajo justo después de que el pollo esté dorado y cocinado. Baja un poco el fuego y revuélvelo constantemente. Solo necesitas unos 30-60 segundos para que libere su aroma. Cuando huelas ese olor delicioso y penetrante, ya está listo. ¡Pasa inmediatamente al siguiente paso!

Error 2: Usar queso parmesano pregrano o de mala calidad

El parmesano es una estrella en este plato. Si usas queso granulado que viene en sobres o de calidad baja, tu salsa no tendrá ese sabor profundo y ligeramente salado. Incluso puede tener una textura arenosa. Invierte en una pieza pequeña de parmesano real (Parmigiano-Reggiano o Grana Padano) y rállalo tú mismo en el momento. La diferencia de sabor y textura cremosa es abismal. Vale cada céntimo.

Error 3: No sazonar el pollo en el momento adecuado

Sazonar el pollo con sal y pimienta justo antes de echarlo a la sartén es clave. Si lo sazonas con mucha antelación, la sal extraerá la humedad del pollo y este soltará mucho agua al cocinarse. El resultado será un pollo hervido y pálido, no dorado y jugoso. Toma el hábito: corta el pollo, calienta el aceite y entonces sazona. Así la sal forma una capa sabrosa que ayuda a sellar los jugos dentro.

Error 4: Cocinar toda la pasta junta en la salsa

Un error de principiante es tirar la pasta cocida directamente a la sartén de la salsa y detenerse ahí. Para que el plato sea espectacular, necesitas integrar los sabores. Añade la pasta a la salsa, sí, pero luego baja el fuego y mezcla todo durante un minuto o dos. Deja que la pasta absorba un poco del sabor de la salsa. Este sencillo paso hace que el plato pase de ser «pasta con salsa encima» a un «plato unificado» donde cada bocado es equilibrado.

Error 5: Ignorar el poder del agua de la pasta

Ese líquido blanquecino y almidonado que queda cuando escurres la pasta es oro líquido para las salsas cremosas. Si tu salsa de queso queda demasiado espesa o empieza a separarse un poco, añadir una o dos cucharadas de esta agua y remover vigorosamente la salvará. El almidón actúa como emulsionante, uniendo la grasa del queso con el agua y volviendo a crear una salsa suave y sedosa. ¡Nunca, nunca la tires sin antes reservar un poco!

Preguntas frecuentes sobre la Pasta con Pollo, Ajo y Queso

¿Puedo preparar esta pasta con pollo con antelación?

Sí, es una gran opción para preparar con antelación. Puedes cocinar el plato completo, dejarlo enfriar y guardarlo en la nevera hasta por 3 días. Ten en cuenta que la pasta seguirá absorbiendo líquido de la salsa, por lo que al recalentar puede quedar un poco más seca. Para solucionarlo, añade un chorrito de caldo de pollo, leche o un poco de salsa de tomate extra cuando lo recalientes en una sartén a fuego bajo. Remueve bien hasta que recupere su cremosidad. No se recomienda congelar platos con salsa de queso muy espesa, ya que pueden separarse al descongelar.

¿Qué puedo usar si no tengo salsa marinara?

¡No hay problema! Puedes improvisar una salsa rápida. Tritura 400g de tomates en lata (pelados o naturales) y cuécelos en una sartén con un diente de ajo extra picado, una cucharadita de orégano seco y una pizca de azúcar para contrarrestar la acidez del tomate. Cocina a fuego medio hasta que espese un poco, unos 10 minutos. Otra opción es usar salsa de tomate lista para pasta, salsa napolitana o incluso un poco de ketchup mezclado con agua y hierbas (aunque esta última es más de emergencia). La clave es tener una base de tomate líquida para mezclar con el caldo.

¿Es posible hacer esta receta sin gluten?

Absolutamente. Para una versión sin gluten, solo necesitas hacer dos cambios. Primero, usa tu pasta favorita sin gluten (de arroz, maíz, legumbres…). Cocínala según las indicaciones de su paquete. Segundo, asegúrate de que el caldo de pollo que uses no contenga gluten (lee la etiqueta). Todos los demás ingredientes (pollo, ajo, queso, hierbas) son naturalmente libres de gluten. El proceso de preparación es exactamente el mismo. ¡Nadie notará la diferencia!

¿Cómo evito que el queso se ponga gomoso o se corte en la salsa?

El «corte» de la salsa de queso sucede cuando se calienta a fuego demasiado alto o se deja hervir violentamente. Para evitarlo, sigue esta regla de oro: fuego bajo y fuera del fuego. Cuando vayas a añadir los quesos, reduce el fuego al mínimo o, mejor aún, apaga el quemador. La salsa ya estará muy caliente. Añade el queso rallado y remueve enérgicamente hasta que se derrita completamente. El calor residual es más que suficiente. Nunca dejes que la salsa con queso hierva nuevamente. Si la salsa se separa, añadir una cucharada de agua de la pasta y batir bien suele arreglarlo.

¿Se puede sustituir el pollo por otra proteína?

¡Claro que sí! Esta receta es muy amigable con las sustituciones. En lugar de pollo, puedes usar:

  • Camarones (gambas): Cocínalos rápidamente, solo hasta que se pongan rosados, y luego sácalos de la sartén. Vuelve a añadirlos al final, al mezclar la pasta.
  • Chuletas de cerdo: Corta cerdo en trozos pequeños y cocínalos como harías con el pollo.
  • Garbanzos: Para una versión vegetariana, usa garbanzos cocidos y enjuagados. Añádelos junto con la salsa marinara para que se calienten.
  • Tofu firme: Exprime bien el tofu, córtalo en cubos y dóralo en la sartén. Adquiere muy bien los sabores de la salsa.

¿Qué tipo de pasta es la mejor para este plato?

Las pastas cortas con formas que atrapan la salsa son las ganadoras. La penne es perfecta porque sus tubos se llenan de la cremosa salsa de queso y pollo. Otras excelentes opciones son: rigatoni, fusilli (tornillos), farfalle (lazos) o conchiglie (conchas). Evita las pastas largas y muy finas como los cabellos de ángel, ya que no se sostendrían bien con los trozos de pollo y la salsa espesa. La textura al dente (firme al morder) es siempre la mejor para cualquier pasta con salsa.

¿Es un plato muy pesado? ¿Cómo lo puedo hacer más ligero?

Puede ser un plato contundente debido a los quesos y la pasta. Para hacerlo más ligero, prueba estos cambios: usa pasta integral (tiene más fibra), emplea queso mozzarella semi-desnatado y reduce la cantidad de parmesano a la mitad, añadiendo solo un poco por encima al servir. También puedes aumentar la proporción de pollo y verduras (añade champiñones o espinacas) y reducir ligeramente la cantidad de pasta por persona. Preparar recetas equilibradas es clave para disfrutar sin preocupaciones; puedes leer más sobre este enfoque en este artículo sobre equilibrio alimentario de una fuente confiable.

¿Puedo usar pechuga de pollo congelada?

Sí, pero con una condición: debe estar completamente descongelada y seca antes de cocinarla. Si intentas dorar pollo congelado o incluso semi-congelado, soltará mucha agua y se hervirá en lugar de dorarse. Esto arruina la textura y el sabor. La mejor forma es planificar con tiempo: descongela el pollo en la nevera la noche anterior. Si tienes prisa, usa el método de descongelación en agua fría (con el pollo en una bolsa hermética). Luego, sécalo muy bien con papel de cocina antes de cortarlo y sazonarlo.

¿Qué sirve como guarnición para este plato?

Este plato es muy completo por sí solo, pero una guarnición ligera y fresca crea una comida perfecta. Te recomiendo:

  • Una ensalada verde simple con lechuga, rúcula, tomate cherry y un aliño de limón y aceite de oliva.
  • Verduras asadas al horno como brócoli, espárragos o calabacín con un toque de ajo en polvo.
  • Unas rebanadas de pan crujiente tipo baguette para mojar en la salsa que quede en el plato. ¡Nada puede desperdiciarse!

Como es un plato tan reconfortante, encaja perfectamente en nuestra colección de platos principales de pasta, risotto y lasaña que tanto nos gusta preparar en casa.

¿Los niños suelen gustar de esta Pasta Pollo Ajo?

¡Es uno de los platos que más éxito tiene con los peques! La clave está en la salsa cremosa y el queso, que suelen ser sabores muy aceptados. Si a tus hijos no les gusta mucho el ajo visible, puedes reducirlo a 2 dientes y picarlo muy finamente para que casi se deshaga en la salsa. También puedes omitir las hierbas italianas si son reticentes a las «cositas verdes». Empieza con la versión básica y luego ve introduciendo variaciones. Es una manera estupenda de que coman pollo y pasta con una salsa hecha en casa, mucho más nutritiva que las opciones procesadas.

Esta receta de Pasta Pollo Ajo Parmesano es mi salvavidas en la cocina. Es la prueba de que con ingredientes simples, un poco de ajo y mucho cariño, puedes crear un plato que reúna a todos en la mesa con una sonrisa. Es rápido, satisfecho y lleno de sabor. Así que, la próxima vez que te preguntes «¿qué hago para cenar?», recuerda esta sartén llena de felicidad cremosa. ¡Ponte el delantal, enciende el fogón y a disfrutar del proceso! Cocinar para los que queremos es uno de los gestos de amor más bonitos. ¡Buen provecho!

Pasta Pollo Ajo: Receta Facil y Sabrosa para Cena

Pasta Pollo Ajo

Deliciosa Pasta Pollo Ajo preparada en 30 minutos. Súper rápida y reconfortante. Ideal para cenas familiares y amigos.
Tiempo de preparación: 10 minutos
Tiempo de cocción: 20 minutos
Tiempo Total: 30 minutos
Plato: Dessert
Cocina: Italien
Palabra clave: Gourmand
Servings: 4 personas
Calories: 650kcal
Cost: $15

Equipo

  • Olla grande
  • Sartén grande
  • Cuchara de madera
  • Colador

Notas

Puedes sustituir la pasta penne por fusilli o cualquier pasta corta que tengas. Si te falta algún ingrediente, no dudes en improvisar; el pollo se puede reemplazar por muslos de pollo o tiras de pollo ya cocidas. Puedes preparar este plato con anterioridad y conservarlo en la nevera hasta por 3-4 días. Para recalentar, añade un poco de caldo o agua para mantener la salsa cremosa. Para una opción más ligera, utiliza pasta integral y reduce la cantidad de queso.

Nutrición

Calorías: 650kcal | Carbohidratos: 70g | Proteina: 40g | Grasa: 25g | Grasa saturada: 10g | Colesterol: 100mg | Sodio: 800mg | Potasio: 600mg | Fibra: 4g | Azúcar: 5g | Vitamina A: 15IU | Vitamina C: 8mg | Calcio: 25mg | Hierro: 15mg
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